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REDUCIR EL CONSUMO DE GRASAS

Aunque ciertamente necesitamos diariamente una cantidad de grasa para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, es también recomendable reducir su consumo en nuestra dieta.

La mayor parte de las grasas que tomamos deberían provenir de fuentes monoinsaturadas ( aceite de oliva), un 10% de las poliinsaturadas (aceites de girasol, maíz y soja) y un mínimo o casi nada de las grasas saturadas ( grasas animales y algunos aceites vegetales como el de coco o el de palma).

Tomar gran cantidad de grasas saturadas aumenta el riesgo de padecer alguna cardiopatía, obesidad y algún tipo de cáncer, al igual que el consumo abusivo de grasas poliinsaturadas está relacionado asimismo con el cáncer.

Consejos para disminuir el consumo de grasas:

Evitar productos tipo snacks y patatas fritas.

Limitar el consumo de galletas y dulces refinados industriales.

Consumir máximo 3 yemas de huevo a la semana.

Respecto a los quesos, intentar disminuir en la dieta los quesos curados y tipo crema, sustituyéndolos por requesón.

Intentar no comer alimentos fritos y no añadir grasa en los guisos y sopas.

No consumir en mucha cantidad nata y mantequilla, no hay que olvidar que son de origen animal y, por tanto, grasas saturadas.